martes, 15 de enero de 2019
¿CORRUPCIÓN EN EL DAKAR?
DAKAR 2019


Las expectativas por volver a correr en Perú eran grandes. Ya en septiembre, el Chavo había triunfado contundentemente en el Desafío Inca, una competencia oficial del Dakar Series que antecede a la prueba de diez días que tiene lugar en enero. Sus resultados le demostraban que la inversión y el esfuerzo aplicados a lo largo de un año de preparación estaban brindando sus frutos. Lejos estaba de imaginarse que la organización responsable lo dejaria fuera por una supuesta falta con su nuevo vehículo.

 

El proceso de verificación previo al inicio de la competencia impidió que Juan Carlos Salvatierra, que iba por su novena participación en el Rally más desafiante del mundo, entrara en la carrera. La Amaury Sport Organisation (ASO) argumentó que el cuadratrack con el que el piloto boliviano pretendía participar no cumplía con el reglamento de la organización, pese a lo que había ocurrido apenas meses atrás.

 

Según lo que Salvatierra indicó sucesivamente a través de redes sociales y diversos medios de comunicación, el problema habría iniciado a partir de un reclamo de un grupo de pilotos anónimos tras su victoria en septiembre. Su Barren Racer, supuestamente, era un modelo prototipo, lo que la inhabilitaba para correr. La organización del Rally Dakar, por un comunicado en Facebook, afirmó que el problema se le fue comunicado el 12 de octubre del año pasado. Chavo sostiene que ese comunicado jamás le llegó y que fue recién en noviembre cuando el director del Dakar, Etienne Lavigne, le sugirió que cambiara de cuadra.

 

De cualquier manera, Juan Carlos ha demostrado que en lo respecta a su cuadra, no se incumple ninguna norma establecida en la ASO. Existen, según él, al menos veinte vehículos de su mismo modelo, y uno de ellos, con las mismas características, fue empleado por el holandés Keen Koleen para participar en el Dakar durante las ediciones de 2017 y 2018. Es así que, si los ejecutivos de la ASO poseen algún argumento que avale su decisión, no han hecho ningún intento por exponerlo o darlo a conocer.

 

Las que sí han quedado expuestas han sido las cada vez más constantes irregularidades en torno a esta competencia. Al parecer, a la organización no la detienen sus normas para dejar que otros pilotos se inscriban a la competencia a pesar de haber confirmado su participación con varios días de retraso (que fue el caso de Robby Gordon, según afirmó el Chavo), o para atender las justificaciones de otros pilotos que no son Juan Carlos (que fue el caso de Tomas Kubiena, a quien sí permitieron justificar que corriera en una máquina de su propia fabricación).

 

Finalmente, nos queda esperar que la odisea legal que el Chavo ha emprendido contra la ASO en Perú llegue a buen puerto y brinde una explicación a todos los bolivianos. Por ahora, la justicia peruana ya ha aceptado la demanda del Chavo y ha llamado a los directivos del Dakar a prestar declaraciones, por lo que, al menos de momento, el proceso va por buen camino.



















©dxtmagazine.com 2017 All Rights Reserved | Actituria